Malos consejos que pueden afectar tus finanzas personales

Malos consejos que pueden afectar tus finanzas personales

General

Seguro te has encontrado con personas que te han dado sus “sabios” consejos en finanzas, a veces familiares, amigos o compañeros de trabajo, quienes con buenas intenciones te quieren compartir sus experiencias. Te vamos a ayudar a reconocer algunos malos consejos que debes poner atención para no implementarlos en el manejo de tus finanzas.

1. Pagos mínimos en la tarjeta
Te recomiendan dividir los consumos de tus tarjetas (corrientes y diferidos), en cuotas más pequeñas, es decir pagos mínimos. El inconveniente es que los pagos mínimos te generan intereses sobre los saldos no cancelados y evitan que controles correctamente el uso del cupo disponible de tu tarjeta de crédito, lo cual te lleva a tener una deuda impagable.

2. Compra un vehículo nuevo porque dura más
Te recomiendan comprar un vehículo nuevo y te dicen no te va a “molestar” en cinco años. Esto es un consejo relativo porque los mantenimientos se deben hacer en la casa comercial donde lo compraste (para no perder la garantía y en ocasiones son más caros), otro factor es la depreciación, al salir del concesionario el auto ya pierde su valor y cada año dependiendo de la marca del vehículo pierde su valor entre un 5 a un 10%.

3. Compra en cantidades, para ahorrar más
Comprar por volumen siempre es más barato, el inconveniente es que no se aplica a todos los estilos de vida ya que a menudo puedes llegar a comprar más de lo que consumes y esto te puede hacer perder dinero porque desperdicias productos.

4. El presupuesto es sólo para los que ganan mucho dinero
No importa si ganas el salario básico o miles de dólares, siempre es necesario manejar un presupuesto para controlar los gastos y ordenar todas tus prioridades.

5. Para tener vida crediticia, debes endeudarte
Ahorrar y comprar al contado siempre será más barato y esto aplica aun a cualquier capricho o gustito que desees satisfacer. El crédito debe ser utilizado como una herramienta.

6. Un aumento de ingresos implica mejorar el nivel de vida
Debemos aprender a vivir siempre con menos dinero del que ganamos, así cuando recibimos un aumento de nuestros ingresos estaremos preparados para mantener nuestro estilo de vida y ahorrar más de lo que solías hacer.

7. Nunca pagues tu crédito antes de tiempo
A mayor plazo de un crédito, mayor será la cantidad de intereses que pagues, por lo tanto si tienes la posibilidad de cancelarlo antes a través de ingresos extras no dudes en hacerlo.

8. No te preocupes por tus facturas de consumo
Cualquiera que sea tu elección de pago de facturas (débitos, transferencias o efectivo), lo recomendable es que siempre debes mantener un control de tus facturas y sobre todo controlar el presupuesto.

Recuerda no todos los estilos de vida son iguales y las experiencias ajenas son importantes pero no todo es aplicable, al final los consejos deben ser evaluados e implementados según tu realidad económica.

¿El dinero compra la felicidad o ayuda a ser feliz?

¿El dinero compra la felicidad o ayuda a ser feliz?

General

Existe una relación entre el dinero y el bienestar, son términos que expresan calidad de vida y felicidad, lo cual está vinculado a experiencias positivas.

Equivocadamente pensamos que con más “riqueza”, adquirimos más bienes y servicios que mejoran innumerables aspectos de nuestras vidas, todo enfocado para lograr la felicidad. Sin embargo, un artículo del Wall Street Journal señala que no se trata de comprar mucho, sino de saber cómo usar el dinero y cómo gastarlo inteligentemente.

Diversas publicaciones e investigaciones sobre el tema coinciden en que existen algunos conceptos básicos para comprender por qué el dinero puede aumentar la sensación de felicidad, algunos de ellos los mencionamos a continuación:

• Prioridades de gasto

Todas las publicaciones coinciden en la importancia de considerar las prioridades a la hora de gastar, la cantidad de dinero no sólo compran posesiones o servicios, sino “experiencias” que son las que aumentan los niveles de felicidad.

Un trabajo de investigación del profesor de psicología de la Universidad de Harvard, Dan Gilbert, destacó que los recuerdos de personas, lugares y actividades son los que califican las personas como factores de felicidad cuando han invertido dinero en éstos.

Otro factor importante es la anticipación y planificación de esa experiencia. El sentimiento de felicidad aumenta cuando se piensa en lo que se va a vivir y se advierte, previamente que va a ser algo positivo.

• El ahorro y su proyección

Un estudio de la Universidad de Wellington de Nueva Zelanda, concluye que existe una relación entre el ahorro y la libertad. La posibilidad de hacer realidad tus sueños y proyectos es lo que produce felicidad. Pero también involucra el hecho de poder tomar decisiones cuando las quieras hacer y tener un respaldo financiero que te lo permita.

La revista Forbes menciona que la escasez también juega un papel muy importante en este tema, reconocer que es poco el dinero que se tiene para disfrutar las cosas, genera una sensación de incertidumbre que va en contra de la felicidad.

• Pensar en otros

El dinero más que una inversión en felicidad, se puede considerar como una forma de generar bienestar a otros. No hablamos solamente de inversiones sociales o caritativas, sino considerar a personas que tengan una necesidad y que les podamos apoyar para impactar positivamente sus vidas. Naturalmente primero debemos pensar en nuestra familia, amigos y comunidad donde vivimos.

Finalmente se debe reflexionar en lo que el dinero puede comprar y qué no. El dinero puede comprar una casa, pero no un hogar, un trasplante de corazón, pero no el amor; estudios, pero no educación. Disfrutemos de lo simple de la vida y aprendamos a utilizar al dinero como una herramienta útil en nuestras vidas.

¿Cómo enseñarles a manejar el dinero de forma inteligente a tus hijos?

¿Cómo enseñarles a manejar el dinero de forma inteligente a tus hijos?

Ahorro General

Si eres padre, este artículo te conviene leerlo. Te indicaremos cómo debes enfocar temas de educación financiera a tus hijos, principalmente cómo el bueno manejo del dinero les ayudará en su presente y futuro.

No basta con comprarles una alcancía y pedirles que simplemente guarden su dinero, debemos ayudarles a ver los beneficios reales del ahorro para cumplir metas, como comprar un juguete, una bicicleta, o simplemente comprar regalos ocasionales.

Algunas lecciones que puedes enseñar a tus hijos son:

  • El ahorro como lección de vida

Los primeros años de vida de tus hijos deben ser aprovechados para enseñarles el concepto de gratificación diferida, saber esperar y no querer todo inmediatamente. Complementariamente, debes reforzar la enseñanza con el manejo de sus metas a corto, mediano y largo plazo.

  • Aprovecha cada oportunidad

La cotidianidad es importante para compartir pequeñas lecciones en el manejo de recursos, involucrarles en actividades que promueven el ahorro, por ejemplo un moderado uso del agua, la luz, a comer toda su comida, etc. Debes enseñarles cómo evitar el desperdicio de los recursos, les brindará un mejor futuro.

Adicionalmente, es importante que desde pequeños aprendan a ser consumidores inteligentes, para esto debes enseñarles a informarse y comparar antes de realizar una compra y ayudarles a ver si es un deseo o una necesidad.
La mesada se constituye un gran elemento de enseñanza porque es dinero diario que llevan para su refrigerio en la escuela o colegio, por lo tanto debes incentivarles a que no utilicen todo el dinero, sino que ahorren una parte.

  • Incentivar el esfuerzo y la colaboración

Debes eliminar “la obligación” de entregar dinero fácil, es decir que reciban un pago por algo que es parte de sus obligaciones en casa, por ejemplo lavar los platos, obtener buenas calificaciones, o arreglar sus dormitorios. Existen tareas en las que se les puede dar un incentivo si cooperan, por ejemplo lavar el auto, les puedes explicar que hacerlo fuera de casa cuesta un cierto precio, y si lo hacen en casa, puedes dividir ese valor para los que participen en esa tarea. Otro ejemplo es el arreglo del jardín.
Incentiva a tus hijos para que este dinero lo guarden en una alcancía o si es posible acompáñales a abrir una cuenta de ahorros y haz que ellos participen en las transacciones en la institución financiera.
Sin embargo, ten cuidado porque a veces los padres cometen el error de entregar dinero a sus hijos para suplir el tiempo que no pueden compartir con ellos. Dense tiempo para compartir con ellos, el dinero que se gana de forma fácil o para suplir algo, no tiene el mismo valor que el dinero que se pueden ganar si colaboran y se esfuerzan por conseguirlo. No permitas que las emociones te controlen, no son buenas consejeras ni en el campo personal, menos aún en el manejo de tus finanzas.

  • El concepto de administrador

Cuando hayas puesto en práctica todos estos principios, recuerda que tus hijos pueden y deben tomar sus propias decisiones y tú debes acompañarles y guiarles en sus decisiones. Permíteles equivocarse y que aprendan de sus errores.
Tus hijos deben aplicar el concepto de administradores de sus finanzas, y con tu buen ejemplo podrán manejar de mejor forma su dinero.

Finalmente, recuerda que es tu responsabilidad como padres guiar a tus hijos hacia su independencia financiera, sigue estas sugerencias y verás cómo tus hijos manejarán sus finanzas inteligentemente.

Utiliza el crédito a tu favor y no en tu contra

Utiliza el crédito a tu favor y no en tu contra

Crédito

El crédito es una herramienta que te puede ayudar o te puede perjudicar. Todo depende de si sabes utilizarlo correctamente o no.

Es como cualquier otra herramienta. Piensa en un martillo: si lo usas bien, puedes construir o colgar cosas en la casa, incluso repararlas. Si lo usas mal, puedes lastimarte seriamente algún dedo o te puede suceder algo incluso más peligroso.

El crédito tiene dos características importantes:

  • Debes pagar intereses por el dinero que te están prestando. Consulta con tu entidad financiera cuánto deberás pagar en intereses por el tipo de crédito que estás solicitando.
  • Compromete tu flujo de efectivo futuro, porque tienes que hacer pagos a ese crédito. De tu ingreso futuro, tienes que tomar una parte para hacer esos pagos, por lo que cuentas con menos dinero para otras cosas, como ahorrar.

Mucha gente se endeuda porque considera que su ingreso mensual no le alcanza para cubrir todos sus gastos. El problema es que las deudas no son la solución, al contrario lo hacen más grande. Imagínate si desde el principio gastas todo su sueldo, ¿cómo vas a pagar el préstamo? Si haces un hábito comprar a crédito, tus deudas crecerán y pueden llegar a estar fuera de tu control pues no tendrás cómo pagarlas.

Adicionalmente, si usas al crédito en tu contra tu patrimonio se puede ver afectado. Tu patrimonio es el dinero que tienes (ya sea en la mano, en el banco o en bienes valiosos como obras de arte, joyas o el valor de tu casa, que podrías vender, en caso de ser necesario), menos lo que debes (al banco o a otras personas).

En el caso de que comiences a hacer de las compras a crédito un hábito, tus deudas se incrementarán tanto que tu patrimonio se puede ver afectado.  Ten precaución de que tus deudas no estén fuera de tu control, se recomienda que el pago por tus deudas no deben exceder el 40% de tus ingresos mensuales.

Por el contrario, si no tuvieras deudas, o si tus deudas están dentro de tu control,  podrías comenzar a hacer del ahorro un hábito o a invertir tu dinero en bienes, lo que te ayudará a incrementar tu patrimonio.

No olvides que un adecuado manejo de tus gastos es muy importante para esto es recomendable llevar un registro diario de gastos. Analiza tu situación financiera a detalle, mira si tus deudas son manejables o si están fuera de control, y haz del ahorro un hábito para alcanzar tus metas financieras.

 

¿Cómo manejar efectivamente tu tarjeta de crédito?

¿Cómo manejar efectivamente tu tarjeta de crédito?

Crédito

Seguramente has escuchado la historia de cómo David (un jovencito pequeño y aparentemente inofensivo) venció a Goliat (un gigante y experto en combate), entonces, cómo es posible que un instrumento muy útil y que mide aproximadamente 8,5 cm. controle tu vida y la convierta en cuadritos?

A continuación te damos algunos puntos importantes a considerar para un buen manejo de tu tarjeta de crédito:

  1. Recuerda que una tarjeta de crédito es dinero, que al fin y al cabo es prestado por el banco y que tendrás que pagar junto con comisiones e intereses (si decides diferir el pago), por lo tanto gasta solamente lo que puedes pagar.
  2. Controla los gastos con la tarjeta de crédito y no olvides guardar todos los comprobantes de lo que hayas comprado, estos te servirán para compararlos con tu estado de cuenta; de esta forma también podrás detectar a tiempo en caso de que el banco te haga cargos incorrectos.
  3. Programa los pagos de tu tarjeta de crédito junto con tus otros gastos mensuales como la renta, la luz, el agua, teléfono, colegiaturas; así podrás cumplir a tiempo con estos pagos sin que te cobren recargos.
  4. Es mucho mejor si haces los pagos de la tarjeta de crédito antes de la fecha límite, así el cálculo de los intereses que te cobrará el banco serán sobre un monto menor y evitarás que te cobren intereses moratorios. Haz lo mismo para tus otros pagos.
  5. Si es posible y para disminuir tu deuda de la tarjeta de crédito, paga por lo menos el doble del pago mínimo requerido o más.
  6. Utiliza la tarjeta a partir del día siguiente de la fecha de corte y durante los siguientes primeros días del periodo, ya que será mayor el período de tiempo entre la compra y la fecha de pago.
  7. Si tienes la posibilidad, liquida el importe total de las compras efectuadas durante el período, así no pagarás intereses (si no te has excedido en tus gastos, te será más fácil).
  8. Guarda tus vouchers y compáralos con tu estado de cuenta, adicionalmente toma en cuenta los cargos extras por reposiciones, tarjetas adicionales, seguros, etc.
  9. No utilices tantas tarjetas de crédito, ya que puedes perder el control de lo que se gasta con ellas, además de que pagarás más por comisiones. Es mejor si sólo controlas una, así podrás llevar un nivel adecuado de consumo. Compara y analiza si puedes juntar tus deudas en una sola tarjeta de crédito. Conversa con el banco que te ofrezca mejores condiciones.
  10. No descuides la fecha de vigencia de tu tarjeta, así evitarás que te la rechacen en algún establecimiento y hasta en un momento inesperado o que realmente necesitas usarla.

Con estas recomendaciones esperamos que domines tu tarjeta de crédito y no que ella te domine, recuerda que es un instrumento muy útil si la sabes utilizar.

Mitos en el uso de las tarjetas de crédito

Mitos en el uso de las tarjetas de crédito

Crédito

El acceso a un producto financiero implica una gran responsabilidad, lo que incluye informarnos sobre las condiciones y restricciones para un correcto uso.

Existen varios mitos en el uso de las tarjetas de crédito y muchas veces estos mitos son los que hacen que termines sobre endeudado, debido a que desconoces cómo usar correctamente la tarjeta. Para que esto no te pase, a continuación te vamos a comentar los mitos más comunes que han sido desmentidos:

• No tengo información para manejar bien la tarjeta. No olvides que la institución financiera cuando te entrega la tarjeta de crédito, también te entrega un contrato con los detalles de cómo funciona, cuándo y cuánto te van a cobrar. Está en tus manos revisar la información adecuadamente y preguntar a los asesores en las instituciones financieras si tienes inquietudes sobre el uso.

• Voy a usarla sólo para emergencias. Este es el mito más común y de las frases que más se escucha. Con este pensamiento erróneo pasan dos cosas: difícilmente la terminas usando solo para emergencias, o si de hecho la usaste solo para eso, te terminaste dando cuenta que es la forma más cara de pagar por un imprevisto. Mejor ahorra y empieza tu fondo de emergencias.

• Voy a comprar sólo una cosa. Existen múltiples opciones para usar tu tarjeta de crédito, por ejemplo en el supermercado, gasolina, diversión o las salidas a comer: tienes que escoger una opción y solo para eso ocupas la tarjeta. Falso. La tarjeta la podemos usar para pagar todo, absolutamente todo lo que se te ocurra, siempre y cuando te la acepten en dichos lugares, lo importante es que, pagues el monto total consumido en la fecha que te corresponde y la utilices para los rubros que se encuentran en tu presupuesto.

• No tengo límites de compra. Tu salario tiene un límite y la tarjeta de crédito no lo aumenta automáticamente, la tarjeta de crédito también tiene un techo que se te especifica en el momento que te la dan (cupo). Consulta con tu institución financiera cuál es el cupo de tu tarjeta de crédito para que no te excedas.

• La tarjeta es mi oportunidad para conseguir un préstamo. Puedes tener una o varias tarjetas de crédito, sin embargo el record crediticio se basa en tus pagos puntuales de las mismas, al caer en mora, las instituciones financieras no te concederán ningún tipo de crédito. Adicionalmente, el factor clave es tu capacidad de pago.

Rompe paradigmas y comprueba los mitos financieros que te rodean.

¿Cómo salir de una crisis en tus finanzas personales?

¿Cómo salir de una crisis en tus finanzas personales?

General

Nadie está libre de caer en una crisis en el manejo sus finanzas personales. El desconocimiento de cómo manejar el dinero de acuerdo a tu situación financiera, la falta de ahorro y planificación, y un mal maneo de las deudas te puede llevar fácilmente al sobreendeudamiento y a una crisis, que puede parecerte un laberinto sin salida.

Algunas recomendaciones para salir de tu crisis con tus finanzas personales son:

1. Frena el uso de la tarjeta de crédito
El sobreendeudamiento es un hábito (uno muy malo), y cambiarlo requiere de disciplina y paciencia. Al utilizar mal tus tarjetas de crédito, llegando al límite de tus cupos, hacer pagos mínimos o parciales, te llevan a un efecto “bola de Nieve”, es decir acumular deudas que pueden tornarse impagables.
Toma control del crédito de las tarjetas, evita su uso, acostúmbrate a comprar en efectivo y elabora un plan de pagos hasta recuperar el total de tus cupos.

2. Identifica si el gasto es realmente una “necesidad” un deseo o un “lujo”.
Pon los pies sobre la tierra y analiza tus verdaderas necesidades. Distingue entre necesidad, deseo y lujo:
Necesidad: vivienda, comida, transporte, educación, salud, vestimenta.
Deseos: comida fuera de casa, diversión, vacaciones.
Lujo: Ropa de marca o cara, comer en restaurantes, usar taxis muy frecuentemente, visitar lugares fuera de tu presupuesto.

3. Elige la gratificación a largo plazo en vez de la instantánea
La gratificación instantánea se da cuando ves algo que deseas y lo compras de inmediato. Por el contrario, la gratificación a largo plazo se da cuando esperas, guardas el dinero necesario y realizas la compra o el gasto tiempo después y sin afectar tu presupuesto. Es importante aprender a decirte a ti mismo “No”.

4. Poder hacerlo no necesariamente significa que debes hacerlo.
Debes recordar que el hecho de tener algo de dinero ahorrado no significa que tienes que ir a gastarlo todo de inmediato. Tener la capacidad de comprar un nuevo televisor con tus ahorros no significa que debes hacerlo si eso afectará tus finanzas.

5. Cambia tu forma de pensar, así cambiarás tus hábitos
Si alguna vez pensaste: “He trabajado muy duro esta quincena, compraré eso, me lo merezco”, deberás ajustar ese pensar. Muchas deudas se adquieren por la gratificación instantánea y muchas de éstas son lujos que ya te has dado antes. Además, no pienses que las deudas estarán ahí para siempre, si sigues el plan y el presupuesto según lo establecido, verás resultados muy buenos en poco tiempo, pero debes ser paciente.

6. Deja de adquirir más deudas
No importa qué tan grande sean las cifras de los ingresos que percibas, si continúes adquiriendo deudas nunca serás capaz de eliminar la preocupación de vivir de quincena en quincena.

7. Ahorra
No necesitas empezar ahorrando mucho, pero sí necesitas comenzar. Puedes guardar cantidades pequeñas y a medida que vayas ahorrando, verás cómo poco a poco puedes ir guardando más y más dinero. Cambia el hábito de vivir con todo tu salario y toma la decisión de ahorrar.

8. Incluye en tu presupuesto algo de dinero para entretenimiento
Si no te entretienes haciendo otras actividades mientras superas tus problemas económicos, caerás en el estrés de vivir solo para trabajar y pagar deudas. Procura que puedas hacer cosas que te distraigan pero que no salgan de tu presupuesto, aprovecha de actividades sin costo que se realicen en tu ciudad.

Vivir una crisis con tus finanzas personales te desanima, te vuelve menos productivo, hace que te sientas con menos libertad y el estrés puede conllevar a problemas de salud. Analiza cuál es tu situación financiera, pon en práctica estos consejos para mejorar el manejo de tus finanzas y verás cómo con esfuerzo y paciencia tu situación mejorará. Ánimo.

Cómo eliminar el hábito de los gastos innecesarios

Cómo eliminar el hábito de los gastos innecesarios

Planificación y Presupuesto

Por tradición, cultura o de cajón, los días de pago vienen a ser los días más importantes del mes y es cuando mayor efecto emocional causan; el sentir seguridad al tener dinero físico en las manos. Este proceso es normal, lo que no es muy normal es el efecto que viene después de este proceso, ¿qué pasa después?

Aparece un mal hábito que te hace sentir bien al hacer gastos por impulso de compras, o lo que se le conoce como compras emocionales: compras por lo que sientes y no por lo que necesites.

En este tipo de compras  realmente no lo piensas dos veces, pues mentalmente no tiene mucho sentido el por qué haces la compra; sin embargo, emocionalmente lo justificas diciendo: “me lo merezco, he trabajado duro, siempre lo he querido, etc.”

Este mal hábito pasa sin que te des cuenta. Los hábitos son importantes para poder llevar tu vida hacia el éxito o hacia el fracaso, tú decides. ¿Qué vamos hacer hoy?

En el día de pago sucede lo siguiente en tu cerebro: me acaban de pagar, ando con dinero y me siento feliz. Por eso quiero gastar aunque después necesite este dinero y si me va mal como siempre, hago un adelanto de salario y lo resuelvo. 

 Una buena decisión para enfrentar esta errónea forma de pensar  es que el día de pago no debes visitar lugares de compra masiva como centros comerciales, mercados, supermercados o restaurantes, puesto que es fácil contagiarse… algo que se llama “contagio de compra colectiva”, que significa que el ser humano se contagia al ver a los demás con bolsas de compras. Si a esto le sumamos el consumo colectivo de compras emocionales, es fácil contagiarse y terminar comprando como si fuese el fin del mundo.

El remedio entonces sería no salir el día de pago, no hace falta. Al comienzo es difícil porque dejar lo bueno cuesta. ¿Quieren un mal ejemplo? La gente que aprende a fumar, ¿cuánto se tarda? 1,2 o 3 días cuando mucho. ¿Cuánto cuesta desaprender ese mal hábito? A veces días, meses o años.

Existen muchos estudios de comportamiento de compras que dicen que la mayoría de personas se arrepienten de lo que compraron en el primer cobro, cuando se compra con la tarjeta o en crédito a plazos.

Si esta quincena saliste corriendo a mal gastar “tu dinero” (en realidad es el de toda la familia) y pasado un día tuviste nada más que lamentos, no tienes de qué preocuparse: tu mente en este momento está programada para hacer lo único que sabe y no sabe hacer. Es por eso que esto se convierte en un hábito. ¡Ajá! Interesante.

Pero, ¿cómo haces para salir de esto?

  1. Toma la decisión mental HOY que el día de pago no saldrás (no le mientas al espejo). Puedes salir un día después o cuando el caos haya pasado.
  2. Escribe HOY en un papel o agenda los únicos gastos que debes hacer el día de pago. No compres más de lo que ya te comprometiste.
  3. Pega esa lista en la refrigeradora o espejo de tu casa y te programarás para no fallar.

Si vuelves a caer, regresa al punto número 1 y repite, intenta hasta lograr el éxito.

 

Todo está en la mente: si fallas en la mente, fallarás también en el proceso, ¿Qué vas hacer a fin de mes? ¿Seguirás en el mismo círculo de derrota o implementarás hábitos nuevos en tu vida?

 

Diez reglas de oro para hacer un presupuesto y cumplirlo

Diez reglas de oro para hacer un presupuesto y cumplirlo

Planificación y Presupuesto

La base de una vida financiera sana es el presupuesto. Te vamos a compartir un  plan para que definas de antemano qué harás con cada uno de los dólares que ganas mensualmente.

Para muchos y muchas solo el escuchar esta palabra “presupuesto” es sinónimo de estrés, de algo muy complicado, aburrido o necesario solo para quienes tienen mucho dinero.

Te decimos que No es verdad. El presupuesto es necesario para todos y puede ser tan fácil o difícil como tú lo quieras; al final, son tus metas las que se van a cumplir.

El presupuesto es el primer paso para alcanzar cualquier objetivo financiero: ahorrar, salir de deudas, irse de viaje, etc., un plan es imprescindible.

 A continuación te presentamos las diez reglas de oro para hacer un presupuesto y cumplirlo:

 

1. Conoce porqué hacer un presupuesto

Ten siempre en mente que tu presupuesto te ayudará a definir planes para alcanzar metas específicas y concretas de corto y largo plazo. Si, por el contrario, tratas de poner tus cuentas en orden porque alguien dijo que era buena idea, no tendrás un incentivo suficientemente fuerte que te mueva a cumplir tu presupuesto.

2. Se realista

No elabores un presupuesto tan rígido que sea imposible de cumplir y que esté demasiado alejado de tu realidad. Se lo más sincero posible contigo mismo y recuerda que establecer objetivos muy ambiciosos y difíciles de cumplir puede causar frustraciones que te llevarán a desistir con facilidad.

3. Ten fuerza de voluntad

Se disciplinado/a pero flexible. Comprométete a cumplir con el nivel de gastos establecido en tu presupuesto, pero si no está funcionando, que no te dé miedo. Las circunstancias pueden cambiar en cualquier momento, así que no se trata de abandonar tus planes sino de hacer los ajustes necesarios y volver a empezar.

4. No sobreestimes tus ingresos

Un presupuesto siempre se debe realizar teniendo en cuenta los ingresos que se reciben con regularidad. Si se registran ingresos que no están seguros si los van a recibir, se podrían generar presiones que irían en contra de tu estabilidad económica.

5. Prioriza tus gastos

Lo importante no es limitarse, sino saber administrar bien tu dinero, comprando lo indispensable y pagando tus cuentas a tiempo para evitar cargos de mora y mal historial crediticio. Prepara una lista para clasificar gastos y así eliminar los superfluos.

6. Planifica eventos inesperados

No caigas en el error de no contar con un fondo de emergencias para afrontar imprevistos y emergencias, como accidentes, pérdida de empleo o una enfermedad. Destina una proporción mensual de tus ingresos, así sea pequeña inicialmente, e inclúyela dentro de tu presupuesto para que estés preparado por si sucede algún evento desafortunado o inesperado.

7. No olvides los gastos ocasionales

Incluye en tu presupuesto los gastos que haces esporádicamente, como el pago de impuestos cada año, la fiesta de cumpleaños de tus hijos o los regalos de navidad. No olvides tampoco contabilizar los gastos asociados a compras que realices, como por ejemplo, los de escrituras, títulos y traspasos cuando adquieres vivienda propia.

8. Anota tus gastos diarios

La mejor manera para conocer tus patrones de consumo y poder mejorarlos, es llevar las cuentas de tus pagos. Saber en qué se te va tu plata todos los días e identificar a conciencia tus “vicios de gasto” (ej. comprar ropa innecesaria) te representará un ahorro hacia adelante o, por lo menos, no te generará un faltante al final del mes.

9. No mezcles tus cuentas

Si eres independiente, no mezcles tus cuentas personales con las de tu propio negocio pues corres el riesgo de confundir fácilmente de dónde viene el dinero y terminar quitándole a uno para ponerle al otro. Recuerda que si las cuentas están claras, podrás saber cuál es la situación real de tu negocio y las posibilidades de que perdure y crezca serán mayores.

10. Habla con los miembros de tu familia

Ten en cuenta los deseos y necesidades de cada uno de los miembros de tu familia, para que ellos se sientan parte del plan. Si todos comprenden cuál es el propósito de tener un presupuesto, posiblemente se esforzarán más por hacer que éste sea exitoso y evitarán gastar de más o cuando no sea necesario.

 

Recuerda que hacer tu presupuesto es muy importante y controlarlo aún más.

 

¿Por qué tu presupuesto no funciona?

¿Por qué tu presupuesto no funciona?

Planificación y Presupuesto

Cuando por fin te convences de elaborar tu presupuesto, te tomas unos días para comenzar a hacerlo, y a la final te terminas desanimando al sentir que no funcionará como te ha pasado en ocasiones anteriores.

 

¿Qué está fallando?

 

Por lo general, no suele haber una sola causa, sino la combinación de varias. La mayoría de éstas se deben a la falta de experiencia presupuestando y de análisis de las finanzas personales que hacen que las personas tiren la toalla a la primera.

 

Algunas  razones que suelen estar detrás de tus frustraciones al presupuestar son:

 

  • Como no conoces tus gastos, los montos presupuestados no son correctos.

Por lo general, cuando se pregunta a las personas sobre cuánto gastan en combustible o en comida, contestan “más o menos $…”. Esto es un claro indicativo que no saben en realidad cuánto están gastando y  por esto, al hacer los primeros ensayos se encontrarán con montos menores o mayores a la realidad.

  •  Se te olvida presupuestar los gastos hormigas

Nos pasa a todos, seguro te acuerdas de todos los gastos grandes (la renta, el pago de las deudas, el colegio de los niños, etc.) pero no de los pequeños, del día a día: el café de la tarde, los almuerzos de cumpleaños en la oficina, la repostería de la tarde, entre otros. Todos estos gastos suelen desestimarse de forma recurrente porque al pensar que no son “tan altos”, se cree que no hacen mucha diferencia. Sin embargo, precisamente la suma de todos ellos puede acabar con tu presupuesto.

  • Llevar un control de gastos implica un hábito

La primera parte es hacer un presupuesto, pero la tarea apenas empieza ahí. También debes llevar un control de tus gastos, para saber si realmente estás gastando según lo planificado. Este proceso es un hábito que no se adquiere de la noche a la mañana y si dejas pasar 2 o 3 días sin anotar cuánto has pagado, te desanimas y no vuelves a ver tu plan. ¡No te des por vencido! No importa si se te han ido un par de días, siempre puedes continuar y hacerlo mejor el siguiente mes.

  •  No tienes un fondo de emergencia

Este ahorro te permite afrontar los momentos inesperados: un despido, la muerte de un familiar, una enfermedad u otra emergencia. Cuando se presenta la situación, recurres a este fondo y así evitas salirte de presupuesto.

¿Qué pasa? Pocas personas van armando este fondito y cuando les llega la emergencia, están obligados a usar el dinero que habían planificado para otro rubro. Es entonces cuando el presupuesto dejó de funcionar.

  •  Crees que vas a hacer grandes cambios desde el día #1

Este es un comportamiento normal en el ser humano. Cuando estás motivado crees que puedes hacer cambios radicales de un día para otro. Cuando haces tu presupuesto, comienzas con una alta motivación, pensando en no volver a tener gastos innecesarios y recortando (en papel, al menos) tus rubros a la mitad. A medida que el mes va pasando, tu fuerza de voluntad va cediendo y tus gastos se comportan muy parecidos a los meses anteriores. Por esto, si realmente quieres hacer cambios significativos en tu vida, hazlo con buena voluntad y un paso a la vez.

Finalmente, recuerda que en general, nadie te ha enseñado a llevar un plan y un control de gastos, aunque es necesario desde los primeros ingresos que has recibidos. Al presupuestar, tú estás tomando control sobre tu dinero, no permitas que el dinero te controle a ti.

 

¿Te animas a tomar control de tu dinero?